
El chileno Roberto Bolaño se suma a la larga lista de artistas y escritores que encontraron en la mejor vida fama y prestigio. Pero en el caso de Bolaño, su reconocimiento póstumo ha sido una de las mayores injusticias en el mundo de la literatura ya que es tan alta la calidad de su obra que el hecho que esta pasara desapercibida en su momento habla mal, sin duda, del medio literario y cómo esta promueve a sus talentos. Ahora no es difícil encontrar personas que sostienen que Bolaño es solo un escritor menor que escaló la cima gracias a su muerte, por supuesto muchos de ellos no lo han leído.
Sin embargo, creo que hay cierta valoración excesiva con la última obra de Bolaño, la monumental 2666. Casi todas las listas de diarios, revistas literarias o blogs la sitúan como una de las mejores, sino la mejor, novela de la presente década, además de declararla como la mejor obra de su autor, que la escribió estando muy enfermo. En esta afirmación discrepo rotundamente: la mejor novela de Bolaño es sin duda Los Detectives Salvajes, una obra maestra rotunda, quizá la mejor novela escrita en español en los últimos 20 años, sino es por más tiempo. ¿Por qué la considero mejor? Los Detectives es una obra de un escritor tocado en gracia, que puede escribir con humor, con agresividad, con erudicción, con nostalgia, pero sobre todo con mucho salvajismo. Es le retrato de una época (más de 20 años), un panorama de latinoamérica (aunque la novela recorre todos los continentes) y sobre todo una reflexión profunda de la literatura misma. Personajes como Arturo Belano (álter ego de Bolaño), Ulises Lima o García Madero son sencillamnte inolvidables.
2666 es una gran novela, sin duda alguna, pero creo que no está a la altura de Los Detectives . Para empezar es más seria que Los Detectives aunque Bolaño no abandona el humor y podemos leer pasajes realmente hilarantes. No está mal que Bolaño haya preferido dar más seriedad a 2666, pero pareciera que el chileno se contuviera al narranos la historia de los críticos, de Amalfitano o de Fate. No es el escritor subversivo de antaño y parece que se hubiera puesto una camisa de fuerza. Además le falta la imaginación desbordante de Los Detectives que llevaba a situaciones extremas a sua personajes en cada momento y a crear una infinidad de personajes secundarias muy logrados. En 2666 también hay una cantidad enorme de personajes, pero estos no son tan atractivos como el de Los Detectives. Tampoco la novela tiene ese espíritu renovador de Los Detectives, hay cierta experimentación, es cierto, pero parece un poco calcada de Los Detectives y en menor dosis.
¿Por qué entonces es considerada 2666 mejor novela que Los Detectives? Principalmente se debe a que esta se publicó póstumante, y con el rótulo de la última novela de Bolaño. Generalmente hay cierto aprecio por las obras póstumas, sobre todo si estas se escriben en momentos difíciles, en este caso el mal hepático que llevó a Bolaño a la muerte. Este hecho le da un añadido emocional, una valoración extraliteraria ya que se considera un triunfo crear algo en situaciones extremas. Además las más de 1000 páginas de 2666 hace que las 600 páginas de Los Detectives sea vista como un proyecto menor del chileno que trabajó. Su última novela en cambio se encumbra como el trabajo de su vida, su obra mayor. Esta percepción, consciente o inconsciente, influye en la valoración.
Más allá de estos reparos, considero a 2666 como una novela indispensable y sin duda digna de críticas muy favorables. Pero creo definitivamente que Los Detectives Salvajes es la gran obra del escritor chileno y la que, pasada la euforia que genera Bolaño actualmente, será mencionada como una de las mejores novelas de todos los tiempos.
Caeiro











